¿Qué tan bueno eres en la cama?

Que el trabajo y las preocupaciones no te quiten el sueño porque también se pueden llevar tu vida.

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Supe de un amigo que tenía un amigo, que había sido muy exitoso con un emprendimiento de helados tradicionales en el poblado donde vivía. Le había comentado que un día las ideas de repente pararon y no fluyeron más. Pensó que debía ser algo temporal y continuó trabajando como de costumbre unas 14 horas al día. Ya no creaba esas ideas fabulosas de combinaciones de sabores para atraer más a sus clientes y sus tácticas de mercadeo parecían no prosperar.

Había adquirido gran reputación y tomó algunos préstamos para ampliar más el negocio. La morosidad rondaba el 35% y las ventas no levantaban vuelo. Las cosas no andaban bien; pero no era la primera vez que su ingenio era puesto a prueba. Solo que en esta oportunidad no se le ocurría nada ara salir de ese atolladero.

De pronto aquél hombre entusiasta y de buen humor, se había convertido en un hombre irritable, negativo y ansioso. Su estampa atlética comenzaba a quedar atrás. Un día le dijo a mi amigo que se sentía muy débil y que no le provocaba hacer nada. Se hizo unos exámenes de sangre y ¿Adivinen qué? Sus niveles de azúcar estaban volando.

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Parecía que al amigo de mi amigo le habían caído las 7 plagas de Egipto. Y una tarde conversando sobre las alternativas para salvar al negocio, mi amigo le preguntó: ¿Cómo te va en la cama?, sorprendido por la pregunta comenzó a tartamudear y le dijo: _¿Porqué me preguntas eso?, mi amigo le contestó que a él le parecía que no estaba durmiendo bien. _Por supuesto que sí, respondió él. Mi esposa y yo tenemos una vida sexual estupenda. Mi amigo sonrió y le explicó que no se trataba de eso, se refería a que si no estaba durmiendo bien. Jajajajaja…por un momento hasta me asusté, dijo el amigo de mi amigo.

Él no lo había pensado, pero desde ese momento comenzó a analizar el asunto. Se levantaba muy temprano, trabajaba todo el día, llegaba tarde en la noche a casa y siempre se levantaba con mucho cansancio; pero una buena taza de café fuerte ayudaba a comenzar la jornada. Algunos complementos vitamínicos y energizantes ayudaban en el resto del día.

Fernando que era el nombre del amigo de mi amigo, se dio cuenta que no dormía bien y que lo que estaba pasando había comenzado desde hacía mucho tiempo, no se trataba de salvar a la empresa, sino de salvarse a él mismo.

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Cuando no se tiene un sueño reparador las evidencias se muestran durante el día. Y los síntomas son precisamente esos que mostraba Fernando. Estudios demuestran que cuando esto se vuelve crónico puede desencadenar en enfermedades psiquiátricas.

Cuando no se duerme bien, el cuerpo pierde la capacidad para procesar glucosa y eso puede terminar en una subida en los niveles de azúcar en la sangre y conducir más adelante a una diabetes. Pueden presentarse ritmo cardíaco discontinuo e incluso paros cardio-respiratorios.

Son muchas las consecuencias negativas de no dormir bien, pérdida de la memoria a corto plazo, falta de creatividad, desgano, entre muchas otras.

Así que cuando con mucha frecuencia pospones la hora de acostarte para sacarle el jugo a tus neuronas estás haciendo lo incorrecto. Duerme, que la almohada puede sacarte de apuros y en la mañana podrás levantarte temprano y aprovechar al máximo las ideas que te dejó tu buen amigo Morfeo.

En cuanto al amigo de mi amigo, que ahora sabemos que se llama Fernando, vendió la compañía por un buen precio y con lo que obtuvo, tomo unas vacaciones y ahora es propietario de una muy exitosa fábrica de colchones.

 

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