Europeos que sobrevivieron comiendo carroña

Cuando la competencia es tan grande, la adaptación es la clave para poder sobrevivir.

En 2012, el Doctor Guillermo Rodríguez-Gómez (PhD), desarrolló un modelo matemático cuyo objetivo era ser usado para aplicarlo a los yacimientos de La Sierra de Atapuerca. Un lugar donde se han hecho hasta la fecha, grandes descubrimientos en el campo de la arqueología y la paleontología  y donde se han encontrado restos fósiles humanos de hasta un millón y cuarto de años en muy buenas condiciones. Esto volvió la atención de muchos medios científicos reconocidos hacia la ciudad de Burgos, colocándola en el mapa mundial de los descubrimientos científicos sobre la evolución humana.

Esos hallazgos condujeron a la creación del fascinante Museo de la Evolución Humana, obra magnífica de gran valor para la humanidad, en donde se pueden apreciar los descubrimientos hechos en Atapuerca y ver cómo vivían los antepasados europeos. Es sin duda una visita obligada que de seguro jamás olvidará cuando vaya a Burgos.

dientes de sable
El modelo del paleobiólogo Rodríguez-Gómez, ha permitido traer al presente escenarios que parecen propios de una película de ficción; pero en realidad son proyecciones hechas con alto nivel de sustento científico. Así se desprende algo que quizás nunca hubiéramos imaginado, como por ejemplo, que los primeros homínidos que habitaron Europa hayan sido carroñeros. Una opción que le permitió sobrevivir ante  bestias que no dejaban espacio a otros depredadores de ese tiempo.

Un rey se alzaba en la cadena alimenticia, un félido de enorme tamaño, que con gran ferocidad atrapaba a su presa por la garganta y la seccionaba con sus afilados y poderosos colmillos, era el tigre dientes de sable. Estar frente a un animal de tales dimensiones debió haber sido aterrador. Un competidor como ese no debió dejar ninguna oportunidad a los homínidos que poblaban lo que es hoy Europa.

Esta aproximación a la realidad pone de manifiesto algunas de las razones por las que los primeros europeos desaparecieron de la zona por espacios de tiempo, refleja la variedad de su comportamiento, la densidad poblacional, cómo vivían y de qué se alimentaban. Producto del estudio se llegó a la conclusión que la carne representaba el 30% de su alimentación.

museo de la evolución humanaLas especies necesitan recursos que les permitan permanecer en el tiempo, si no se es capaz de conseguir comer lo necesario, sus días estarán contados. Esto es válido para cualquiera que sea el tamaño de la especie. Grandes animales necesitan grandes presas y si estas presas son escasas el futuro de la especie tendrá un horizonte corto. Los homínidos tenían ventajas en ese sentido, por su tamaño, los requerimientos nutricionales no eran los mismos que los de sus competidores. El tigre dientes de sable, se comía las vísceras de sus presas y los primeros europeos podían quedarse con las sobras, suficiente comida para alimentarse. Eran pocos, las conclusiones del estudio hablan de entre 10 y 14 por cada 100 km2. Pero la ventaja de ser pocos, podía convertirse en una desventaja para la especie, dados los grandes peligros que a diario sorteaban para mantenerse con vida, en este caso menos humanos significan menos posibilidades de sostener la especie.

Los recursos determinan la supervivencia de una especie y ya sabemos que fuimos más exitosos que aquellos grandes y feroces competidores que tuvimos para abrirnos espacio y llegar a nuestros días.

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