Cuentos de hotel

Una variada colección de cuentos que divierten, inspiran, asustan y mueven a quienes oyen o leen esos cuentos.

Los hoteles son lugares que se prestan para una infinidad de cosas. Uno puede ir a buscar trabajo, a trabajar, a divertirse, a pasar vacaciones, a disfrutar de placeres carnales, a un congreso, son muchas las historias que se desprenden de esas experiencias y que nos dan algo que podemos  contar.

reunión

Si los hoteles llevaran un libro de cuentos, cada hotel obtendría mucho dinero porque de seguro serían grandes Best Sellers. Hay casos que son tan, pero tan fuera de toda lógica que no sabemos si reír o llorar.

Escuchamos cuentos tan increíbles como este, por ejemplo: Es la experiencia de Alejandro Suarez, quien en compañía de su familia decidió pasar 5 días en un hotel en una ciudad llamada El Tigre en Venezuela, es una ciudad bastante alejada de la capital del país. Todo iba muy bien hasta que el segundo día de haber llegado al hotel, el aire en la noche se averió. Comenzó con un ruido que asustó mucho a su esposa. Ellos llamaron al lobby y como nadie les respondió, a eso de las 2 de la mañana Alejandro decidió llegar al lugar. Sorprendido al no ver a nadie se devolvió a la habitación. Esa es una región en donde el calor es insoportable.

En la mañana hicieron el reclamo y les dijeron que se solventaría el problema y no les daban otra habitación porque estaban completos. El problema no se solucionó y el gerente les dijo que no les podían devolver el dinero. Se quedaron hasta el último día y lo sorprendente es que tanto Alejandro como su esposa, recomendaron el hotel en un portal web, diciendo que les había encantado y que el único problemita era que habían dormido sin aire acondicionado en un lugar en donde el calor es atroz. Terminaron diciendo, estamos muy satisfechos y recomendamos el hotel. ¿Qué tal?…

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Como hay cuentos incomprensibles, también conseguimos cuentos llenos de misterio. Esta es la historia de una familia que llegó a pasar vacaciones en una conocida isla del Caribe. Llegaron un día antes de la fecha pautada al hotel y decidieron quedarse en un recién inaugurado Resort, pensaron que sería una buena idea conocer la ciudad antes de dirigirse al hotel que habían contratado para sus vacaciones y que estaba a orillas del mar. Solo quedaba una habitación disponible; pero les dijeron que no podían hospedarse allí. Ante la insistencia accedieron a darles el alojamiento.

Fueron atendidos excelentemente y los llevaron a la habitación, que era espectacular, estaban tan emocionados que comenzaron a caminar por todo el hotel para conocerlo. Se fueron a la ciudad y fue una jornada genial. Pudieron comprar una gran cantidad de recuerdos y se hicieron muchas fotos en lugares históricos y reconocidos de ese destino. Después de la cena, los esposos subieron a la habitación y su hijo pequeño junto a su hermana mayor se quedaron disfrutando de amenidades del hotel.

De pronto se escuchó un estruendo, le siguieron algunos gritos de confusión, estaban todos a oscuras porque se había ido la luz. La señora gritó desesperada mientras se escuchaba como algo que estaba arañando la madera del armario, luego se escucharon unos golpes secos contra la pared. Fue un momento muy incómodo, al poco tiempo llegó la electricidad y retornó la luz. Ellos pudieron ver cómo alguien salía dl armario y corriendo fueron al recibidor.

Cuando la joven les atendió, les preguntó, con cara de preocupación, en qué habitación estaban, ellos respondieron en la 36. Las dos empleadas de guardia se veían las caras y parecía que ocultaban algo. La pareja no sabía que decir, ellos pensaban que era un maleante. Y una de las jovencitas les dijo, la verdad señores es que en esa habitación, hace unos 5 años murió electrocutado el antiguo dueño de este hotel. Desde su muerte todos los días a las 11:30 de la noche, hora del accidente, en este hotel se va la luz y lo que ustedes vieron fue el fantasma del Sr. Grant.

familiaVuelvan a la habitación que ya no pasará nada más, por esa razón no alquilamos la habitación nunca y lo del apagón, es algo a lo que estamos acostumbrados.

Ante tal situación la pareja pidió ser cambiada de habitación y como no era posible, decidieron llamar a sus hijos y esperaron en la recepción  hasta el siguiente día. Ni siquiera subieron por sus pertenencias, enviaron por ellas y se fueron al hotel que habían contratado para sus vacaciones. Ahora tienen una increíble historia que contar y que jamás olvidarán.

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